Las clases las da Monika González Cuenca. Como prodrás ver por su nombre, no hay ni «un apellido vasco» y aún menos ocho… De origen andaluz, nacida en Alemania y habiendo residido 20 años en Cataluña, se desplazó al País Vasco para abrir una delegación en Donostia, donde por aquel entonces era ingeniera en una empresa catalana.
Su afán de integración en la sociedad, a la edad de 34 años, la llevó a empezar a aprender euskera, hasta tal punto que se enamoró de esa lengua. 4 años después tenía el EGA y estaba intentando aprobar el C2.

