Después de 4 años dando clases aquí y allí, he decidido embarcarme en esta maravillosa aventura. Por un lado, el crear me propia empresa me da una motivación indescriptible. Me siento mejor que nunca pensando que yo sola puedo hacer algo bueno para mucha gente. Por otro lado, el pensar que voy a dedicarme a algo que podría hacer totalmente gratis, no me da mayor gozo. No es una profesión, si no una afición, un hobby, con lo que considero que soy una persona muy afortunada.
